Un proyecto de Biodanza
You say you want a revolution
Well, you know, we all want to change the world
But when you talk about destruction
Don’t you know that you can count me out
Don´t you know it’s gonna be
Alright
(John Lennon, Revolution)Dices que quieres una revolución
Bueno, oye, todos queremos cambiar el mundo.
Pero cuando hablas de destrucción
Deberías saber que no puedes contar conmigo
¿No sabes que todo irá
bien?
(John Lennon, Revolution)
A finales de los sesenta, la demanda de cambios sociales era profunda, pero éstos tardaban en llegar. En España, la policía nos corría a palos por las calles, y la rabia contra la dictadura franquista se acumulaba en nuestros corazones. La música de los Beatles era alegre y armoniosa, hablaba de otra forma de vivir y nos convencía de que era mejor hacer el amor que la guerra. Pero aquí, los vencedores de una lejana guerra nos exigían la documentación por las esquinas un día sí y otro también. Exasperados por la violencia del sistema, quienes buscábamos la libertad frente a esa irrespirable situación empezábamos a convencernos de que la revolución política era el único camino para cambiar las cosas.
En 1968, los Beatles sacaron el doble White Album, un apabullante despliegue de genialidad como músicos e intérpretes. Pero tenía un punto de autoindulgencia (la banalidad de O-bla-di, ob-la-da, el cargante experimentalismo de Revolution Number Nine). El “Álbum blanco” no formaba un todo orgánico, parecía algo inconexo a pesar de contener un buen puñado de obras maestras: habían empezado las divisiones entre John Lennon y Paul McCartney.
Los jóvenes nos enfrentábamos a un ambiente cada vez más hostil, y muchos esperábamos que los Beatles nos darían alguna respuesta. Personalmente, creo que lo intentaron: el acercamiento a la India de George, las campañas por la paz de John y Yoko... Pero la mayoría de los problemas que nos afectaban cotidianamente (la represión y la supervivencia) no afectaban a los Beatles. El sistema los toleraba como millonarios excéntricos. Finalmente, en el álbum Let it be, un Paul McCartney sospechosamente conciliador nos aconsejaba:
There will be an answer
Let it be, let it be.Habrá una respuesta,
Déjalo estar, déjalo estar.
Let it be es también el título de un documental que muestra lo que sucedía entre nuestros héroes musicales a finales de los sesenta. Fue la última vez que pudimos ver a John, Paul, George y Ringo juntos, como Beatles. El film es casi enteramente música, porque los cuatro están allí para grabar sus canciones y filmar un documental. No se cruzan casi ninguna palabra entre ellos. Ya no son un grupo, sino cuatro músicos con intereses diversos que han tocado juntos durante varios años y que se han reunido para realizar unas sesiones de grabación. El tándem Lennon-McCartney parece haberse disuelto. Paul es el único que se preocupa por concertar los arreglos. Ringo parece vagamente desinteresado y John absolutamente desinteresado. Sólo en las escenas finales, cuando interpretan Get Back en el tejado de los estudios, la película recobra cierta vitalidad: la gente se aglomera en las calles próximas y sube a las terrazas vecinas para disfrutar del concierto gratuito. Estamos asistiendo a la última actuación de los Beatles.
Los Beatles suben al tejado y abandonan la escena como en una ascensión. Su tiempo ha pasado... Hello, goodbye.
Los Beatles fueron el fenómeno musical más influyente del siglo XX. Catalizaron energías y dieron forma a los deseos de cambio de millones de jóvenes en las sociedades postindustriales. Pasaron a la historia como chamanes de la Era de Acuario. ¿Por qué se separaron cuando aún estaban en el cénit de la fama y eran capaces de crear una música que los mantenía en el número uno entre todos los grupos? Simplemente, porque cada uno de ellos había cristalizado su propio proyecto personal y familiar.
John asumió el rol de intelectual provocador, comprometido con todas las causas del momento: los derechos civiles, el pacifismo..., y siguió componiendo grandes himnos utópicos o introspectivos (Imagine, Love, Free as a Bird) hasta que lo mataron; Paul explotó comercialmente su talento como autor de canciones pegadizas; Ringo se dedicó a la buena vida y grabó algunos discos nostálgicos; y George, quizás el beatle más enigmático y sensible, se consagró a su fascinación por la espiritualidad hindú, muy presente en su obra, organizó el concierto por Bangladesh (el primer macroconcierto benéfico de la historia) y produjo varias películas de los Monty Phyton.
Su separación coincidía con el fin de una era. Dream is over («El sueño acabó»). Los Beatles desaparecían de la escena mientras los focos iluminaban las calles, donde sonaban detonaciones y estallidos. Los ritmos contundentes de los Rolling Stones o Led Zeppelin parecían sintonizar mucho mejor con el estado de ánimo de los airados jóvenes post-68 que los melódicos acordes de Across the Universe. Sin embargo, más de treinta años después, las armonías de Because o los últimos versos de Abbey Road siguen abriéndose paso a través de nuestras estrategias adaptativas e ideológicas y nos ayudan a recorrer el largo y tortuoso camino que conduce hasta nuestros corazones:
And in the end
The love you take
Is equal to the love
You make.Y al final
el amor que te llevas
es igual al amor
que haces.
Dr. Necha
Si te ha gustado la historia, inclúyela en DIGG:
IBF: International Biocentric Foundation Página oficial de la Fundación biocéntrica internacional, órgano regulador del Sistema Biodanza en el mundo.
Escuela de Biodanza de Málaga Web oficial de la escuela de formación de facilitadores en Biodanza de Málaga, dirigida por Tuco Nogales.
La duración de la sesión de Biodanza es de 2 horas, consta de una primera parte verbal donde cada participante comparte con el grupo sus experiencias de la sesión anterior, y de una parte vivencial donde el facilitador propone ejercicios. Estos ejercicios están estudiados sobre bases científicas, biológicas, antropológicas y psicológicas, y han sido probados a nivel metodológico.
Para cada ejercicio se propone una música que genera una emoción (etimológicamente emoción viene de "motion"= movimiento) que provoca un movimiento y permite a cada persona tener una vivencia.
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